CONSUELO
117,19 €
Aquella figurita frágil deshecha en llanto hirió el corazón del príncipe, pero no podía pasar por alto su parte de responsabilidad en lo ocurrido. Su agitación acabó traduciéndose en llanto, pues también era muy proclive a las lágrimas. Por más grave que hubiese sido su falta, no podía abandonarla. Su gentileza natural impidió que el rencor durara más de la cuenta, y pronto volvió a consolarla.
Abandonó Nijo a la mañana siguiente tras asearse y desayunar ligeramente. (…) Antes de descubrir aquel aroma que le hizo perder los estribos, solía decirse que ningún hombre, salvo un padre o un hermano, podría dejar de desearla tras haberla conocido.
(Genji Monogatari, cap. 49, p. 1892)
1998 disponibles