TRÁNSITO
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Aunque procuraba pasar las noches meditando sobre la transitoriedad de lo mundano (todo cuanto le rodeaba contribuía a ello), en cuanto apuntaba la aurora no podía evitar el recuerdo de la dama que tan cruel se había mostrado siempre con él. A veces, cuando los bonzos ponían flores frescas ante las imágenes, le llegaba el sonido de las bandejas de plata, y los crisantemos y las hojas caídas que tapizaban de oro la tierra parecían brindarle paz en esta vida y esperanza para la futura. ¡Qué absurda le parecía la vida presente!
(Genji Monogatari, cap. 10, pp. 333-334)
1991 disponibles