Ghanatman n.° 4
Detalles
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Peso1,5 g
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Talla2,5x2,5 cm
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Disponible en
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Material
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ColecciónMahatmas
“Ten cuidado con tus dibujos” -le advierte a Hilma el espíritu de Ghanātman, alma condensada en sánscrito- “son imágenes sumergidas que aguardan a que tus ojos y tus oídos puedan experimentar mensajes”. Y, así, poco a poco la artista comienza a captar las formas múltiples de realidades invisibles: pirámides de luz, seres ultraterrenales, aureolas, prismas, ángeles, esferas fantasmales. Una geometría luminosa que sólo se revela para quienes tienen los canales del cuerpo abiertos, atravesados por la tonalidad sublime de la luz.
A diferencia del original, en este diseño queremos que las dos mitades (naranja y fucsia), resplandezcan, sin sombras que los contengan. Son los colores que la artista elige para hablar de la vida en su plenitud. En Los diez más grandes, rosas y naranjas tiñen la juventud y la madurez, la energía del cuerpo, el amor terrenal. Si el oro era el Sol y el azul la luna, ahora es el momento en el que se cruzan en el horizonte, cuando el cielo arde. La dualidad ya no enfrenta así luz contra oscuridad, sino dos energías que conversan y se reflejan la una en la otra, devolviendo el mundo multiplicado según el ángulo y la mirada. ¿Y si el más allá también estuviera hecho de fuego?
Lo encontrarás en Mahatmas, Serie II, 1920.