La paloma n.º 1
Detalles
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Peso8,1 g
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Talla3,7x8,6 cm
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Material
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ColecciónHilma
Mucho antes que Kandinsky, Malévich o Mondrian se apropiaran de la invención del arte abstracto, Hilma ya pintaba en su pequeño estudio de Estocolmo círculos concéntricos simulando agujeros de gusano, esferas recreando planetas, pirámides cromáticas emulando un templo estelar o flores palpitando en el vacío con representaciones inéditas hasta la fecha.
Y en una geométrica circunferencia dividida en dos partes nos fijamos para diseñar este pendiente, con su mitad blanca, otra rosa y un corazón en su interior dibujando una estilizada paloma de perfil. Un símbolo de la paz universal por un lado y la recurrente ley de los opuestos por otro, a la que damos una particular vuelta de tuerca seleccionando colores que no compiten por el espacio sino que dialogan entre ellos.
Es nuestra manera de hablar de reconciliación (llámanos naïf), con dos partes distintas que lejos de anularse se sostienen y que a su vez reforzamos en el modo de uso, porque retirando la pieza superior el corazón se convierte en un pendiente independiente, mitad que se sustenta asimismo sola. Triple tirabuzón.
Lo encontrarás en La paloma, n.º 1, Grupo IX, Serie SUW/SW, 1915.